miércoles, 16 de abril de 2014

Día 447 Reacción a los sonidos

Hoy estuve escuchando un audio de una persona y me di cuenta de cómo el timbre de su voz, el ritmo de su habla, me producía una resonancia en mi estómago/plexo solar a modo de nerviosismo. Percibía el sonido como algo desagradable, inquietante y en tensión. Me doy cuenta que no era tanto las palabras que estaba comunicando sino todo lo indicado arriba, hasta donde alcanzo comprender.

Entonces me acordé de lo que he podido entender en la serie Ser Padres, que  cuando uno es bebé uno no reacciona por la definición de las palabras, evidentemente, sino que es a través de los movimientos del cuerpo de los padres cuando pronuncian las palabras. Entonces el bebé detecta y reproduce dentro de ellos mismos esos movimientos para experimentarse y dar un significado de aprobación o desaprobación, cualificando la energía como lo que le gusta o disgusta.  Así de 0 a 1 año el bebé responde a los sonidos a través de los movimientos físicos de los padres estando consciente de su propia experiencia física.

Entiendo que mi reacción en mi mente y en mi físico corresponde a alguna experiencia de alguna capa de la mente y cuerpo físico, a un nivel cuántico. Pero antes de entrar en otras dimensiones de la mente y lo físico, examinaré lo que apareció en mí como experiencia “negativa” con una reacción física de nerviosismo.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado reaccionar con desagrado al escuchar la voz de X a través de un audio.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que la reacción surgió dentro de mí mismo y por tanto responsabilidad mía.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que si es una reacción dentro de mí es debido a que yo la he creado como el movimiento de mi mente al cualificar ese sonido como desagradable.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado cualificar ese sonido como negativo, al definir la voz estaba como temblorosa, nerviosa.


Aparece ahora el recuerdo de pequeño y mis padres me castigaban yo hablaba con temor con una voz temblorosa, nerviosa y con un tono bajo, como muestra de mi arrepentimiento o miedo que sentía ante esa situación.


Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado conectar el escuchar la voz de X con una memoria.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que esa memoria está dentro de mí condicionando el escuchar un audio con la voz de X.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado temer a mi padre cuando me castigaba, cambiando la expresión de mí mismo a través del habla.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado definirme a mí mismo dentro del temor cuando mi padre me castigaba.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado relacionar el castigo con el temor a mi padre, temiendo mi propio temor.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado cambiar mi tono de voz, expresándome con voz temblorosa y nerviosa, al sentir temor.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado experimentarme dentro de la inferioridad al sentir temor y por ello mostrar mi sometimiento con mi tono de voz.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado relacionar el temor con la emoción negativa de inferioridad.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado relacionar el castigo, con el temor, el temor con la emoción de la inferioridad, la inferioridad como la expresión del habla temblorosa y nerviosa, creándome una entidad energética dentro de un Personaje Temeroso.

Continuaré








lunes, 14 de abril de 2014

Día 446 El papel de las marcas en la autodefinición


Para un mayor contexto de este post se sugiere leer:



A la hora de buscar los patrones universales que nos definen a los individuos dentro de un grupo nos encontramos con el papel que juegan las marcas.

La marca es un signo distintivo de un producto o servicio en el mercado. Algunas personas resaltan el aspecto psicológico de la marca desde el aspecto experimental. El aspecto experimental consiste en la suma de todos los puntos de contacto con la marca y se conoce como la experiencia de marca. El aspecto psicológico, al que a veces se refieren como imagen de marca, es una construcción simbólica creada dentro de las mentes de las personas y consisten en toda la información y expectativas asociadas con el producto o servicios. Wiquipedia

Las marcas comerciales y la identificación con personajes públicos durante la adolescencia es una de las formas que tiene el individuo para encontrar un sentido de sí mismo y del mundo que contribuye a la fuerza del ego del adulto. Después durante la madurez la búsqueda de una marca personal no consiste solo en la apariencia externa y la impresión que causa. También incluye la manera en que la persona se diferencia de los demás. Igual que con las marcas comerciales, la marca personal persigue que la impresión causada sea duradera y sugiera el beneficio de la relación entre el titular de la marca y el observador.

Qué duda cabe que cada uno tiene su propia huella, la impresión que uno deja cuando se encuentra dentro de un escenario/situación, y esa huella es la que nos identifica en nuestro mundo. La cuestión es que esa huella se ve envuelta de numerosas capas en las que más que señalar quien somos, mostramos en que nos hemos convertido por nuestro sistema de conciencia de la mente, aquello que hemos aceptado y permitido definir como nuestra identidad. Y para rescatar esa primera impresión tenemos que deconstruir todos los pensamientos e imágenes que hemos superpuesto.

Todos buscamos una identidad, incluso los países refuerzan la idea de una marca de identidad para que se les reconozca como algo genuino. Por ejemplo está muy de moda reforzar la identidad española ahora que surgen voces de independencia por parte de alguna autonomía y para ello ha surgido lo que se denomina como “Marca España”: 

El Objetivo Marca España 2020 es afianzar una imagen de España como potencia económica y política entre los primeros países del mundo; una visión de país tradicional y moderno al mismo tiempo; sólido y solidario; diverso; flexible y abierto al cambio. 

Lo que podemos observar que su creación forma parte de una política de marketing donde para la mayoría de la ciudadanía no tiene ninguna credibilidad ya que la realidad es muy tozuda y los datos están ahí: tasa de paro alrededor del 25% de la población activa, lo que supone más de 6 millones de personas en desempleo, donde el paro juvenil está por encima el 50%.   ,la deuda pública a día de hoy es del 96 % del PIB , España es el segundo país, después de Rumanía con mayor tasa de pobreza infantil el 29,9 %,, el 12% de los españoles que trabajan no ganan suficiente para superar la pobreza, tenemos la mayor tasa de abandono escolar prematuro de Europa, un 24,% frente al 12,7% de media europea.  

Con todos estos datos quiero señalar de cómo cuando uno quiere “crearse una identidad” lo que está haciendo es alejarse de la realidad y reforzar una imagen a base de tópicos y definiciones que uno ha tomado como la información conocimiento que uno tiene de sí mismo para presentarse de la manera mas aceptable posible.

Gracias






miércoles, 9 de abril de 2014

Día 445 La definición como automanipulación

Continúo explorando como es que cuando nos definimos a nosotros mismos, u a otros, estamos creando identidades energéticas mediante pensamientos, sentimientos, emociones, imágenes y backchats/conversiones internas. Donde estas identidades energéticas nos hacen experimentar dentro de la inferioridad o la superioridad al compararnos con los demás. Y lo que he encontrado es que las definiciones nos sirven de excusa para evaluarnos, ver el valor/cualidad/característica que uno tiene en su sociedad, sin darnos cuenta que adquirimos una identidad que cada uno ha aceptado y permitido etiquetarse. Así es como nos manipulamos a nosotros mismos en nuestra mente para separarnos de quien en realidad somos desde la Igualdad de Vida y la Unicidad, como Uno y en un Todo, igual dentro y afuera. De manera que para deconstruir esa identidad uno tiene que caminar su mente y eliminar los constructos mentales que se ha creado para sí mismo y los demás.

En este post continuaré deconstruyendo mis patrones interpersonales en la definición de otros individuos comenzados a caminar en el Día 444, donde caminé el Perdón a uno mismo

Para un mayor contexto de este post se sugiere leer:



Patrón interpersonal en la definición de los individuos

Aplicación correctiva

En y cuando me vea a mí mismo definir a una persona por su lugar de nacimiento, por su origen familiar, por su modo de vestir, por su nivel cultural, por su estatus social, por su ideología política, por sus creencias u cualquier otro aspecto individual, me detengo y respiro. Una de las cosas que me doy cuenta al definir a otra persona al verlo según mi punto de vista/opinión, es que no cambia nada de la realidad de esa persona, sino que lo que cambia es el movimiento de mi mente hacia una posición donde me veo como juez de otros individuos, creyendo que juzgándolos me sentiré superior. De esta manera entiendo que los juicios llevan dos movimientos; uno el del desprecio hacia otra persona, y el otro hacia un empoderamiento de mi ego mental.

Acaso definir (explicar una persona de manera definitiva su actitud u opinión) no es la manera en que nuestra mente ha aprendido para verse a uno mismo y a los demás para situar a cada uno en determinado lugar, para de este modo compararse, y en ello utilizarlo para humillar/herir/ofender/despreciar o ensalzar/magnificar/elogiar. Entonces la definición que utilizamos, en separación de uno mismo, es para seguir moviéndonos como la mente, o lo que es lo mismo, para mantener la energía de los sistemas de conciencia, que hemos creado a través de utilizar la definición como un elemento para generar más pensamientos, sentimientos, emociones imágenes, backchats/conversaciones internas. En definitiva hablar por hablar sin obtener más resultados que reforzar el personaje/personalidad con el que nos sentimos identificados: juez, dogmático, intolerante, inquisidor, censor, etc.

Me doy cuenta que al definir a una persona tenemos la excusa para no investigar lo que hay detrás de esa definición en nuestra propia mente,  y por otra parte nos excusamos/eludimos investigar las circunstancias de esa persona al existir y manifestarse de determinada manera. Quizá no conozcamos las circunstancias familiares, sociales, culturales, su mundo dentro de su cabeza, por lo que quizá nos podríamos encontrar con el resultado de unas circunstancias en las que uno y cada uno ha participado mantener en nuestro mundo.

Entonces antes de definir a otra persona me puedo preguntar:

¿Qué es lo que intento conseguir al definir a una persona?
¿Qué ventaja/favor estoy consiguiendo al definir a otros delante de otros individuos?
¿Cómo me veo yo mismo cuando estoy definiendo/juzgando a una persona?
¿Qué es lo que no me atrevo a investigar de esa definición en mí mismo?
¿Cuál fue el gatillo/desencadenante que me llevó a definir a ese individuo?
¿Qué intento ocultarme/manipularme al definir afuera lo que no entiendo dentro de mí?


Compromisos a seguir en lo físico

Me comprometo a investigar una y cada una de las palabras hasta eliminar toda la carga energética que he puesto, como cuando utilizo la definición para clasificar a un individuo según mi sistema de conciencia que he generado como mi propio diccionario/valoración, donde he creado una realidad alternativa que solo existe dentro del mundo que hay en mi cabeza, como mi propia burbuja.

Me comprometo a redefinirme a mí mismo como la Vida a través de las palabras, donde observaré la realidad que ocurre delante de mis ojos en lo físico y describiré los momentos como la realidad que está ocurriendo utilizando mi mente para apoyarme en esa descripción, integrada en lo físico, describiendo lo físico íntegramente. Así a medida que vaya avanzando podré ver lo físico como uno, dentro y fuera, como yo mismo. De esta manera, libre de condicionamientos mentales, podré ver la Vida que está latiendo y respirando en cada momento, desde la estabilidad, la unicidad y la igualdad.

Me comprometo a seguir caminado mi mente en este Viaje Hacia la Vida hasta que todo esté hecho.

En el próximo post continuaré con los patrones universales y como estos sirven para colocar etiquetas en separación de lo físico, y como estás etiquetas sirven para crear negocio, convirtiendo la manipulación de nuestro sistema de conciencia en dinero, y el dinero como poder, y el poder como esclavitud.

Disfruta!





lunes, 7 de abril de 2014

Día 444 Definiendo a las personas


Una vez visto en el post anterior Día 443 como utilicé las etiquetas para definirme a mí mismo como agresivo y violento en mi infancia, y ver las consecuencias dentro de mi sistema de conciencia, en este post quiero explorar las consecuencias de definir/etiquetar a otras personas en mis relaciones interpersonales.


Para un mayor contexto de este post se sugiere leer los posts:






Patrón interpersonal en la definición de los individuos

Perdón a uno mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la familia donde nació.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su lugar de nacimiento.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por el lugar donde vive.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la casa donde habita.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su estilo de vestir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la marca de ropa que usa.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su forma de caminar.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la manera de mover su cuerpo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su forma de mirar.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la manera de gesticular.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su nivel de inteligencia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su profesión.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por el sueldo que gana.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona su estatus social.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por el modelo de coche que usa.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su tipo de lectura.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la marca de teléfono móvil/celular que utiliza.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la escuela donde estudia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su nivel de estudios.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la ideología política que sigue.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la creencia que profesa.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por su filosofía de vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por el club deportivo que simpatiza.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por la música que le gusta.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por el tipo de pareja que tiene.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definir a una persona por el signo astrológico que le corresponde.


Continuaré 





domingo, 6 de abril de 2014

Día 443 Creando mi destino con etiquetas


En el post anterior Día 442. Las Tipologías y su espejismo me di cuenta a través de la memoria la manera en que yo mismo me había etiquetado como agresivo y violento, y como esa definición de mí mismo la retroalimentaba para verme como esa manifestación de mí mismo,  sin considerar otros aspectos de mi expresión, ya que si yo me había definido como agresivo y violento todo giraba en torno a esa autodefinición sin ver otros aspectos. En este post seguiré deconstruyendo esa imagen de mí mismo para liberarme de este constructo mental que yo mismo me cree.


Perdón a uno mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido definirme a mí mismo como agresivo y violento en mi infancia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido etiquetarme a mí mismo como un niño agresivo y violento, y en esa etiqueta creer/crear que en realidad era agresivo y violento, ya que era la manera en que podía “re-conocerme/identificarme, pues si no me hubiese puesto esa etiqueta ¿quién sería? Entonces si tengo una etiqueta es que ya “soy alguien” por lo que no es tan importante verse como algo positivo o negativo, en el sentido de la identidad, sino el ver que si alguien te define como “violento y agresivo” es que existes dentro del sistema de conciencia propio y de los demás. Por lo que hemos convertido la existencia no en la especificidad y responsabilidad de cada hecho o pensamiento que realizamos en cada momento sino como la definición/etiqueta que hemos puesto para identificar dentro del sistema de conciencia quienes somos y como son las cosas con las que nos relacionamos. Por lo que entiendo que es necesario identificar con palabras, para eso están, pero en muchas ocasiones detrás de una identificación renunciamos a ver las cosas dentro de todo su contenido. Lo podemos ver cuando hace años clasificábamos a algunos niños como “nerviosos” y a partir de ahí todos sus actos se encerraban dentro de esa definición, y ahora los vemos con un diagnóstico médico TDHA (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), donde en lugar de ver las causas socio-psico-biológicas, las farmacéuticas han encontrado un filón para seguir haciendo negocio, pues ellas mismas reconocen que no la curan. Cuando una solución consiste en educar a Ser Padres, uno de los trabajos y retos más importantes que tiene la humanidad en esta Tierra para hacer de los niños lo que es mejor para uno y para todos en igualdad.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido, dentro de la definición de agresivo y violento experimentarlo como una carga negativa, así fue la manera que empecé a rechazar quien era. Es decir primero me etiqueto y después me rechazo, para de esta manera existir dentro de la polaridad de los niños buenos y los niños malos. En lugar de investigar específicamente cada una de las situaciones en la que me definía o me definían como agresivo y violento. De esta manera podría haber entendido no solo mi comportamiento sino la responsabilidad que uno tiene no solo en sus actos en un momento determinado, sino de sus propios pensamientos como plataforma para crear su propio destino.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que si rechazaba quien era tendría que crearme un personaje/personalidad con el cual pudiese compensar la imagen de mí mismo, como mecanismo de defensa, por lo que en la adolescencia busqué opciones de compensación/reparación del daño, en el esoterismo y la espiritualidad. De manera que mi entrada al mundo de la espiritualidad fue a través de la puerta de la definición de mí mismo como “agresivo y violento”, por lo que todo lo que construí a partir de ahí fue en  base a la imagen/definición de lo que me había etiquetado. En realidad estas son las consecuencias de nuestros pensamientos cuando nos definimos o definimos a otros según etiquetas, confundiendo al individuo, con la etiqueta/mascara/personalidad que le hemos puesto. ¿Quizá en ello hemos convertido nuestra vida en las ideas que como etiquetas hemos definido quienes somos y qué es lo que vivimos, sin darnos cuenta de que uno mismo es el responsable de lo que ha aceptado y permitido definir/etiquetar como la vida? Y ahora podemos ver las consecuencias de nuestra participación en el mundo que hemos creado.

Aplicación correctiva y compromisos

Me comprometo a que cuando me vea a mí mismo definirme/etiquetarme a mí mismo como “agresivo y violento”, me detengo y respiro. Me doy cuenta que la definición de uno mismo dentro del sistema de conciencia de la mente como clasificaciones de polaridad, bueno/malo, nervioso/tranquilo, pacifico/violento, o como etiquetas dentro de las diferentes Tipología de personalidad es la manera de excusarse en una palabra para no identificar específicamente cada uno de los acontecimientos y pensamientos que uno realiza para poder realizar un cambio dentro de uno mismo. Ya que cuando, por ejemplo, un niño es definido, como nervioso/TDAH se le da un narcótico de clase II como el Ritalin (de la misma clasificación que la cocaína, morfina y anfetaminas), y a seguir…., pero con graves efectos neurológicos en el niño.

Entonces en lugar de etiquetarme a mí mismo,  a otra persona, o situación/evento veré específicamente la conducta y las palabras que se han manifestado para descubrir sí todo ello forma parte de estereotipos, prototipos, arquetipos o de otro tipo de clasificación para definir los hechos en separación de la realidad física. Así aprenderé a integrar mi mente en lo físico, a bajar mi mente a lo físico, a llevar la imagen de mí mismo/imaginación a la realidad, entonces podré decir que estoy aquí en cada momento como la vida que ocurre en la Tierra, y no como el mundo que me imagino en mi mente.

Una vez vistos los patrones personales en la definición de mí mismo, en el próximo post continuaré con los patrones interpersonales para después continuar con los patrones universales y descubrir cómo es que todo en todos estos patrones hay alguien que convierte el sistema de conciencia para sacar provecho y convertirlo en dinero. Así los sistemas de conciencia como energía y la energía como dinero. Veremos.


Gracias





sábado, 5 de abril de 2014

Día 442 Las Tipologías y su espejismo.

Siguiendo con el post anterior.- Día 441 Etiquetando individuos con Eneagrama- aquí iré deconstruyendo la manera en que me he relacionado con otras personas utilizando diferentes tipologías/clasificaciones, donde en lugar de ver cada hecho o pensamiento como algo específico que sucede en la realidad física en un momento determinado, lo veía dentro de la definición/ imagen mental/generalización, donde con una etiqueta definía quien era esa persona para mí.  Convirtiendo al individuo en parte de un catálogo de mi mente. Así por ejemplo se puede llegar a definir a un individuo con el signo de Aries, eneatipo 2, entusiasta, arquetipo de Apolo, inestable, introvertido, rayo 5,  romántico, analítico, filosófico, donde todas y cada una de estas definiciones podrían caber dentro de la misma persona. Por lo que he observado durante un periodo superior a 20 años de estudio de psicología astrológica, esoterismo y piscología académica, que las etiquetas no me han sido útiles como herramienta de integración entre lo físico y la mente. Ya que la propuesta de estas disciplinas consiste es crear la integración desde una nueva personalidad/mascara en separación de lo físico. Veremos en este post, cómo y porqué. No obstante lo interesante es que lo veas por ti mismo, y el material de Desteni está a tu disposición si así lo quieres hacer; aplicando la honestidad como uno mismo y el sentido común practico.

Entonces como es que definí a las personas según las clasificaciones de las diferentes escuelas.

Patrón individual para definir a los individuos

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado pensar que una persona es lo que lo define unos rasgos dentro de una clasificación, como el Eneagrama, no dándome cuenta que al ver al individuo mediante esa imagen en mi mente me estoy perdiendo todas las características que ese individuo puede presentar, descartándolas como residuales, o inexistentes. Entonces es que no estoy viendo todos los matices de esa persona, como la expresión de sí mismo, sino que con las gafas de las etiquetas, me convierto en miope. Por lo que esa percepción es una distorsión/confusión/ visión borrosa de la realidad que está ocurriendo en y como la percepción de mi mente al ver un individuo. Así, quien mira es la mente en separación de los detalles que no soy capaz de observar en lo físico al tener el filtro de la etiqueta. Entonces lo que pueda ver de esa persona no es quien es como uno con la Vida, sino quien he representado con mis pensamientos, y por tanto creación y responsabilidad mía. Entonces me daré cuenta que cuando me relacione con esa persona me relacionaré con los pensamientos que he creado en relación con ella y no con quien es. Entonces si me relaciono con mis pensamientos con quien en realidad me estoy relacionando es conmigo mismo como la mente. Así esa persona será una e igual a los pensamientos que he creado, incapacitándome para relacionarme en igualdad como uno mismo como la Vida una e iguales en lo físico. De ahí que uno está separado de la realidad, separado de sí mismo, y separado de la Vida Una. Y sin embargo desde mi mente, desde lo que he creado como uno e igual a mis propios pensamientos, paradójicamente, seré uno e igual a lo que he decidido experimentar como “la realidad”, es decir un mundo alternativo. Concluyendo que el mundo que uno experimenta mediante la colocación de etiquetas para definir individuos es la creación de uno dentro de su propia mente, y uno mismo responsable de lo que ha permitido y aceptado pensar/definir, en separación de lo físico.

Me comprometo a que cuando me vea a mí mismo clasificar/definir a las personas según las diferentes tipologías que ofrecen las escuelas de conocimiento, me detengo y respiro. Ahora acuden a mi mente la primera vez que me vi dentro de la influencia de las tipologías, tenía 16 años y buscaba comprenderme a mí mismo y comprender mi mundo haciéndome la pregunta que muchos buscadores de la verdad,  filosofía y el esoterismo nos hemos realizado:  ¿Quién soy yo? Y me doy cuenta que mi punto de partida de esa pregunta fue el miedo y la inseguridad. Miedo al futuro e inseguridad en cuanto a mi relación con mi entorno. Entonces busqué en libros de astrología para ver las características de mi signo solar, y entonces comprendí que yo era esa definición que ponía en el libro, encontrando la primera comprensión que tuve de mí mismo. Y recuerdo que me definía como agresivo y violento, característica de los arianos, permitiendo y aceptando definirme a mí mismo como agresivo y violento. Y así cuando me relacionaba con alguien me veía dentro de esa etiqueta. Por lo que esos fueron los filtros/gafas que yo había puesto en mi mente y  en que yo había aceptado y permitido definirme. Así donde surgía una situación violenta o agresiva por mi parte, yo reforzaba esa imagen de mí mismo. “ves es que eres así”. Y así me cree yo mismo esa imagen de mí mismo reforzándola con pensamientos, sentimientos y emociones. Sin investigar cada una de las situaciones, sin especificar los acontecimientos que se habían producido, en definitiva sin entender el origen y reacción de mi comportamiento, ya no hacía falta, era una “persona violenta”. Y así me puse esa mascara, identificándome con ella y reforzándola como “ese soy yo”, “es que soy así”. Y al mismo tiempo que yo mismo reforzaba esa imagen mi entorno también me devolvía esa imagen, “este chico es violento y agresivo”.

Entonces al surgir esta memoria aquí, la caminaré en el próximo post, ya que me doy cuenta de que al surgir estas etiquetas hay múltiples conexiones que han configurado las múltiples personalidades que como energía existen en mi mente, y me definen quien soy. Por lo que en el próximo post caminaré esta imagen de violento y agresivo, y aunque caminado ya en este blog, Día 27  todavía falta capas/conexiones por deconstruir.

Gracias.




viernes, 4 de abril de 2014

Día 441 Etiquetando individuos con Eneagrama


Hoy asistí a una clase de formación continuada en mi trabajo titulada “Mejoras de las relaciones interpersonales a través del método del Eneagrama”. En primer lugar me llevé una sorpresa al encontrar que en mi centro de trabajo, la administración pública, utilizaran está herramienta de procedencia esotérica para describir los diferentes tipos de personalidad, y no lo que la psicología académica enseña. Mi reacción fue de extrañeza ya que en lugar profundizar en las teorías “oficiales” utilizan visiones alternativas de la realidad que limitan con la espiritualidad. Aquí podemos ver como la influencia de la New Age está calando en los ámbitos oficiales de la sociedad, por lo que ya no es una cosa marginal, sino que la influencia de la mercadotecnia de estos productos ha cambiado la manera de ver las cosas. Por lo que la influencia de un pensamiento siempre se puede medir en términos de coste económico y mercadotecnia: inversión, propaganda y medios de comunicación. Donde solo puede acceder quien tiene dinero.

Pero lo que quiero ver aquí es como en clase cuando el profesor describía a los diferentes eneatipos/tipos de personalidad de lo que me estaba dando cuenta es que, sí, efectivamente uno define a una persona con una etiqueta de números, del 1 al 9, según los diferentes rasgos que presenta, aunque como pudimos comprobar existen pocos tipos “puros”, sino que existen diferentes matices y expresión. Por ejemplo el profesor, reconocía ante la pregunta sobre el eneatipo que tenía Teresa de Calcuta, unos la catalogaba del número 2 y otros del número 8. Entonces, como decía, cuando uno etiqueta a un individuo según un número lo que uno hace es ver a ese individuo cómo la configuración de unos rasgos que incluyen ese número, y no como un individuo es como uno mismo.

Lo que quiero decir es que cuando uno etiqueta a un individuo, en realidad uno deja ver a ese individuo para ver y relacionarse con una imagen en su mente que corresponde a ese eneatipo, de manera que esa relación parte desde una idea preconcebida de cómo es esa persona, sin ver, darse cuenta ni entender que los patrones de cada individuo responden a procesos mucho más complejos que tienen que ver con múltiples condicionamientos de tipo familiar, social y cultural, y fundamentalmente en la manera que tiene el individuo de “interpretar” la vida, en la que uno es responsable de los pensamientos que acepta y permite utilizar para describir la realidad.

Esto mismo lo podemos hacer extensible en nuestras relaciones interpersonales sin necesidad de poner etiquetas de eneatipos. Donde podemos observar que mayormente nos relacionamos con los demás a través de los defectos, errores  y en algunos casos por las virtudes que hemos visto, definiéndolos como: pesado, estúpido, orgulloso, deprimido, creído, mentiroso, valiente, paciente, inteligente, comedido, educado, descortés, etc.

Entonces caminaré la participación de mi mente en lo que he aceptado y permitido juzgar/etiquetar/definir a otro según la proyección de mi propia mente, en separación de mí mismo, para de esa manera no tomar responsabilidad por mí mismo como la vida una, donde es uno mismo quien se crea sus relaciones, como imagen y semejanza de la relación de su mente con uno mismo.

Gracias