lunes, 31 de diciembre de 2012

Día 250 Hora de levantarse. Consecuencia



Este post es continuación de:

Día 247 Hora de levantarse. Backchat
Día 248 Hora de levantarse. Reacción


Dimensión Consecuencia


Sigo dando vueltas en la cama

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido seguir “dando vueltas en la cama”, postergando la acción de levantarme manteniéndome atrapado en mi mente y no dirigirme por mi mismo como lo físico.

En y cuando me vea a mi mismo seguir “dando vueltas en la cama” postergando la acción de levantarme, me detengo y respiro. Me doy cuenta de que postergar una decisión es colocarme una carga en mi mente pues el hecho de retrasar la acción de levantarme me permite en un primer momento obtener una experiencia agradable/positiva, para después lamentarme por no haberme levantado antes para cumplir mis obligaciones, como experiencia desagradable/negativa. Me doy cuenta de así es como me mantengo atrapado en mi mente, creando experiencias negativa para generar posteriormente experiencias positivas, y viceversa.

Me comprometo a estar atento a mi cuerpo físico y observar cómo responde en cada momento y cuales movimientos ejecuta, para ver, darme cuenta y entender si el movimiento de mi físico responde a un comportamiento producido por la dirección de mi mente o es un movimiento que me apoya en mi realidad física.  


Sigo dándole vueltas a la cabeza buscando estrategias para sacar más tiempo.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido seguir “dándole vueltas a la cabeza buscando estrategias para sacar más tiempo” no dándome cuenta de que en realidad el tema de fondo no es solo el crear experiencias en mi mente, sino en cómo es que experimento el concepto de tiempo en mi vida.  

En y cuando me vea a mi mismo experimentándome “dándole vueltas a la cabeza buscando estrategias para sacar más tiempo”, me detengo y respiro. Me doy cuenta de que darle vueltas a la cabeza/mantener la mente ocupada, es una manera de en realidad no ocuparme de mi mismo sino de existir como las palabras dentro de mi cabeza que se organizan en pensamientos para crear un estado como si me estuviera ocupándome de mi mismo cuando es la mente que vive separada de mi cuerpo.

Me comprometo a permanecer atento a todo lo que tengo “entre manos” y no lo que tengo “dando vueltas”, dándome cuenta de que de lo que se ocupan mis manos es lo que tengo que atender en el momento y de lo que se ocupa mi mente es existir en el pasado o en el futuro.


Todos los días igual, genero hábito.

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido pensar que “como todos los días ocurre lo mismo, es que sucede de la misma manera”, lol,  generando un habito de comportamiento y tonificando a mi personaje dormilón, así el personaje subsiste por la energía de pensamientos, sentimientos y emociones.

En y cuando me vea a mi mismo pensar que “como todos los días ocurre lo mismo, es que sucede de la misma manera”, generando un habito, me detengo y respiro. Me doy cuenta de que la mente no soporta la rutina, sino que necesita nuevos  estímulos y nuevas experiencias para generarse autosatisfacción, así la constancia y persistencia de lo físico es opuesto a la inestabilidad y variabilidad de la mente.

Me comprometo a apoyarme en lo físico como la constancia y persistencia de mi mismo en la realidad, viendo que la mente es inestable y variable al desarrollarse dentro de un sistema de polaridad y de interés personal.


Apatía

Me perdono a mi mismo el haberme aceptado y permitido existir en y como apatía como consecuencia de levantarme de la cama por las mañanas, dándome cuenta de que esa apatía es producida por la fricción/conflicto entre mi mente y mi cuerpo físico, en la manera en que he ido viéndolo a través de todas las dimensiones que he ido caminando en los últimos posts de este blog.

En y cuando me vea a mi mismo existir en y como apatía, me detengo y respiro. Me doy cuenta de que el resultado de la apatía es en la manera en que me he relacionado con mi mente, y en la manera en que he creado experiencias energéticas para justificar a la propia mente. Así todo ha consistido en mi adicción a la energía y en mi esclavitud a los sistemas, donde he ido generando nuevas sensaciones con la ilusión de que era lo que estaba viendo/viviendo era real, cuando solo era real dentro de mi propia burbuja, en separación de mi mismo.

Me comprometo a ver cómo es que estoy existiendo en este mundo físico si como un ser humano en el espacio-tiempo de esta Tierra o como un ser energético como la mente. Dándome cuenta de que la mente, como energía, es la manera en que hemos existido hasta ahora obteniendo las consecuencias que estamos afrontando: abusos, desigualdad, destrucción, como naturaleza malévola de la mente.

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