lunes, 30 de abril de 2012

Día 16. Al principio existía la Palabra


Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado ser las palabras que he copiado de este mundo, palabras transmitidos por mis padres, educadores, maestros, lideres, mass media, aceptadas y permitidas por mí, convirtiéndome en un ser de información, sin ser capaz de vivir las palabras dentro de mí mismo, sino asociando a cada palabra una imagen, pensamiento, emoción o sentimiento de mi experiencia según mi cultura. De esta manera el ser humano mimetiza/copia/transmite lo que es la palabra dentro de la cultura, no dentro la Vida.

Vida: Propiedad de los seres orgánicos por la cual crecen, se reproducen y responden a estímulos. Esta es la definición del diccionario. ¿Pero la vida es solo la duración de tiempo-espacio en este mundo?  Si en realidad nunca hemos vivido sino que hemos sido parte de unos sistemas dentro de la mente y nuestro cuerpo ha resonado según las definiciones de las palabras, tendremos que averiguar qué significa vivir la Vida como creadores y no como reproductores de otros modelos.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado poner la mente delante de las palabras convirtiéndolas en palabras copiadas y no en palabras vivas, creadoras de vida, lo que he creado hasta ahora no es nada original ni genuino son puras reproducciones de lo que otros han pensado y han realizado dentro de los sistemas/matrix/mundo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado convertirme en esas copias que ha reproducido la mente, y que esas palabras hayan creado lo que yo soy dentro de la mente, no lo que soy como vida.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado separarme de la palabra utilizándola como un instrumento de mi mente y no de lo que vivo “aquí” como la realidad que se manifiesta en lo físico.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado no tener como principio la palabra viva, sino la palabra dentro de la cabeza, hablándome a mi mismo dentro de un chat mental buscando en las palabras el estimulo/energía para mantenerme dentro de la mente ascendiendo en una espiral de ilusión y engaño, sin darme cuenta que me estaba convirtiendo en una bateria que recargaba a los Sistemas.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado utilizar la palabra como fuente de energía, cuando la energía es la ilusión/engaño de que eso es vida, y vemos que cuando el cuerpo y la mente desaparecen la energía se elimina, por lo que la energía nunca puede ser la vida, la Vida es siempre sin energía.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado que la cabeza fuese el principio separándome del resto del cuerpo, cuando ambos son la totalidad de mi vida física.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que lo físico no es real sino un espejismo una proyección de la mente, así ha sido hasta ahora nunca di valor a la vida del cuerpo físico,  solo me acordé de él por el miedo a su desaparición  por la muerte. Así me acordé del cuerpo por la mente debido al miedo a perder algo de lo que se había apoderado. Hay Vida fuera de la mente, también en la Nada.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado que mi vida esté determinada por mi personalidad creada como una copia de los sistemas dentro de la cabeza y no como la autoexpresión de la Vida dentro de uno mismo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado tener dudas de lo que estoy aplicándome como palabra, si son palabras de la mente o palabras de dentro de mí pues nunca hice esa distinción hablando siempre desde la mente y ahora inicio un proceso de ser uno e igual a la palabra utilizando a la mente como herramienta y como principio.

Me comprometo a ver dentro de mí si la aplicación que realizo corresponde a la honestidad conmigo mismo,  si lo que veo dentro de mi es lo que expreso como mente o como honestidad conmigo mismo, con mis dudas e interrogantes, pues es un proceso donde no existe más guía que el escribirme a mismo y verme en mis palabras lo que soy ahora.

Me comprometo a mi mismo a autodirigirme descubriendome a mi mismo en las palabras como expresión de lo que me he construido dentro de los sistemas de la mente y a re-construir un individuo que nazca de lo físico, siendo uno e igual a cada célula, órgano, sistema de mi cuerpo.

Me comprometo ver dentro de mi mundo a cada ser como uno e igual a mí mismo, como es la vida, no separándome de aquellos que tengan una percepción diferente de lo que es uno e igual a todo, sino reconociendo en cada uno como actúan los sistemas dentro de cada uno como reflejo de mi mismo.



domingo, 29 de abril de 2012

Día 15. Las palabras como esclavitud


Hoy quiero ver la naturaleza de las palabras cuando definimos a las personas, las cosas y el mundo donde vivimos. Las palabras por sí mismas son inocentes,  son las definiciones y el valor que pusimos en ellas lo que hacen de las palabras un mecanismo de esclavitud dentro de los Sistemas. Cuando las palabras se convierten en un elemento de separación y conflicto con uno mismo y con los demás es cuando dejamos de ser nosotros mismos en las palabras. Separación en el sentido de como la palabra no es una expresión de una real experiencia. Lo podemos ver en las palabras: cáncer, sida, depresión, enojo. Todas ellas están vinculadas a definiciones e imágenes que tenemos dentro de cada uno, y que no son expresión individual y real sino una expresión condicionada. Lo vemos muy claro en el campo de la salud, cuando se da un diagnostico colocamos una palabra que clasifica al individuo separándolo de la palabra. Un ejemplo es la manera en que viví el cáncer que me diagnosticaron hace 35 años, y la manera en que lo percibí, como algo separado de mi propia fisicalidad, otorgandole un contenido simbólico, mental, lo desarrollo en este artículo: Mi cuerpo físico, la realidad de lo que me he convertido 

 

Sucede que cuando a las palabras les damos una definición y un valor específico te vuelves esas palabras, de manera que te condiciona como individuo separándote de lo que es real, viviendo solo en la mente y en la imaginación de lo que esas palabras significan y no de lo que en realidad estás viviendo. Por ejemplo si vinculamos  la palabra cáncer o sida con imágenes de TV donde aparecen personas fallecidas por esa enfermedad, la definiremos como enfermedad peligrosa y con miedo a morir, viviremos la situación no por lo que le sucede a nuestro cuerpo sino que será una experiencia desde la mente, con lo que está pasando por tu mente. 

 

De este modo creamos nuestro mundo, las palabras son nuestro mundo, son quienes somos y reflejan quienes somos. Vemos que las palabras se vuelven autoexpresión de cada uno, me convierto en la definición, el valor y el peso que le di a esas palabras. Si vinculo cáncer a muerte viviré como miedo, y mi vida expresará miedo. 

 

Si observamos, las definiciones de las palabras en los diccionarios nos damos cuenta que las palabras están separadas de nosotros, son conceptos: “representaciones abstractas de una cosa real o irreal que se forma en la mente de una persona”(diccionario Free). No estamos viviendo las palabras como quienes somos como una completa manifestación de nosotros mismos. Para en realidad vivir la propia palabra como uno mismo uno tiene que realizarlo desde la Unidad, Igualdad y Expresión a la palabra, asegurándonos que las palabra que decimos son las palabras que somos y lo que vivimos.

 


Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado ser deshonesto con las palabras al hablar palabras no como uno mismo sino como definiciones e imágenes copiadas de algo o alguien.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado describir mi mundo a través de las palabras que acepté como reales, cuando solo eran ideas en la mente que no tenían ninguna conexión con la realidad.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que la educación era la manera real de conocer el mundo a través de las palabras, cuando lo que hacía era repetir las palabras como un reproductor construyendo un mundo en la mente que no me ha servido para conocer la realidad.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado definirme a mi mismo como las palabras prestadas, viviendo no mi propia vida sino la vida de las imágenes e ideas previas que tenía de esas palabras.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado la definición y significado de las palabras sin plantearme que esas palabras no eran definidas como la propia autoexpresión como Palabras Vivas dentro de mí, al no ser palabras de uno mismo, como uno e igual a las palabras, por lo que puedo decir que nunca he vivido por mí mismo, sino como copia de lo que he visto y he imaginado en mi mente.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado las palabras de científicos y líderes espirituales como palabras de poder e influencia sobre mí mismo, sin haber vivido esa palabras como propias. Así ha sido el modo de construirme una personalidad, a través de palabras aceptadas como sentencias que me habían sentenciado en la esclavitud del Sistema.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado utilizar la palabra como orden, dictamen, manipulación, juicio, agresión, abuso, violación de derechos, autoridad moral, para sacar algún interés personal, fomentando dentro de mí una entidad mental/subpersonalidad ajena a lo que uno es.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado separarme de las palabras a través de la trilogía: definición-imagen-palabra, convirtiéndome a través de ese diseño en un títere movido por los hilos de esa trilogía.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado no ser la Palabra Viva, no ser uno e igual a la palabra, a cualquier palabra que utilizo para autoexpresarme, de manera que si utilizo la palabra cáncer no será lo que se define o se imagina sino que veré lo que la realidad de mi cuerpo está expresando, no lo que mi mente me esté dictando. Dejando de estar condicionado/esclavizado de cualquier definición o imagen que no sea la propia. No aceptando las definiciones de la ciencia o sociedad.

Me comprometo a ser uno e igual a la palabra en un proceso que me llevará a descubrir cómo me he definido y como me he valorado. Me comprometo a estar dentro de mi mismo cuando pronuncie/escriba/transmita  una palabra, convirtiéndola en algo real como mi cuerpo físico, no como un pensamiento, ni como una emoción ni como un sentimiento, que están cargadas de imágenes y definiciones que no tienen que ver con la realidad sino con la fantasía y el engaño de los sistemas. Utilizaré la palabra como autoexpresión de aquello que soy como 
Uno e Igual, como la Vida, que está “aquí” en su plena manifestación.

Me comprometo a re-definir las palabras dentro de mí mismo, no como conceptos en la mente, sino como expresión de lo que soy como uno e igual a cada palabra. Las palabras nos definen y la definición de la Vida proviene de lo que es real. Todo ello implica que no usare las palabras para manipular, enjuiciar, abusar, sino que me mantendré atento a las consecuencias de las palabras. Me doy cuenta de que ese proceso lo tendré que caminar en el tiempo-espacio de la Tierra y que supone un trabajo multidimensional para su realización.





sábado, 28 de abril de 2012

Día 14. La mente hablando de sí misma.


Esta mañana me levanté con una leve  pero persistente tensión en la cabeza y lo relaciono con la actividad mental que he llevado durante esta semana. Además del trabajo con el que me gano un sueldo he invertido muchas horas delante del ordenador, aprendiendo inglés, leyendo páginas webs y escribiendo en este blog y Fórum de Desteni. Es una actividad mayor de lo que estaba habituado a realizar y además he reducido las horas de sueño entre 6 a 6 horas y media. Aunque la actividad mental y las horas de sueño son algo relativo a la influencia del cansancio pues recuerdo que durante un seminario de astrología de una semana no dormí ninguna de las noches precisamente por la gran actividad mental que tenía, y en cambio durante el día mantenía un buen tono vital y sin necesidad de tomar estimulantes, té o café, para mantenerme despierto. Ahora veo lo que sucedió durante esa semana, es que hubo una gran carga “energética” de una entidad dentro de mí que fue alimentada por palabras y elementos astrológicos que arrebató toda mi vida y fue capaz de tomar su dirección, anulando a mi cuerpo. Ya hable de mi yo astrológico en un  artículo La liberación de mi yo astrológicoy de las  influencias planetarias. Pero hasta ahora no me había dado cuenta de esto último. No obstante no es de de lo que quiero hablar hoy.

Me interesa ver cómo es que la mente puede estar cansada manifestando ese cansancio a través de tensión en la cabeza, a modo de Resonancia Estructural en el cuerpo físico. La mente puede estar agotada si está separada de la Vida, en cambio no hay cansancio ni agotamiento mental dentro de la Vida, sería una contradicción. 

La mente puede estar agotada cuando se alimenta de un Sistema, diferente a la Vida, así cuando se agota no expresa la Vida sino que habla de sí misma dentro del Sistema de la Mente donde permanece esclava con los pensamientos del pasado. Cuando somos capaces de detener la mente con el respiro y utilizar la mente como autoexpresión de lo que está aquí, y no de lo que está en la mente como pasado o como futuro, entonces no hay cansancio hay Vida. Las palabras se convierten en Palabras Vivas que fluyen como la corriente de la Vida.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado mantener mi mente como ego dentro del Sistema Unificado de Conciencia.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado desarrollar pensamientos, sentimientos y emociones como resultado de experiencias previas codificadas con palabras, siendo las palabras lo que nos mantiene conectados a los Sistemas, al engaño y a la ilusión.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar  que no hay nada fuera de la mente, creía lo que la mente me dictaba como pensamientos, emociones y sentimientos, y eso era la verdad.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado agotar las energías dentro de mi mente al actuar como un robot conectado a una red eléctrica. Cuando la Vida hace conexión con la Tierra (toma de tierra) no necesita de energía. Yo no soy energía mental, la Vida es “aquí”.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado hablar de mi mismo desde esa red de Conciencia Unificada, utilizando palabras de la memoria personal y colectiva, sin saber lo que es la Palabra Viva. Hasta que no sea capaz de estar “aquí” como el respiro y las palabras dejen de ser repeticiones, no podrá haber creación dentro de la Vida.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que cuando me expresaba lo hacía de manera genuina y original. Pero me doy cuenta que no vivia las palabras, sino que  las repetía como un CD. La palabra es genuina cuando uno mismo está liberado de su propia mente y deja de ser esclavo de su pasado y de su futuro estando aquí sin tiempo y sin ego.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que todo es mente como pensamientos, emociones y sentimientos, y que el mundo es mental. Así es cuando estamos dentro de un Sistema Unificado de Conciencia que determina los pensamientos y acciones  de los individuos convirtiéndonos en esclavos inconscientes del sistema. Moviéndonos y relacionándonos como verdaderos autómatas. Esa es la Matrix a la que todos estamos conectados y donde no vendrá ningún salvador, o Neo, que pueda liberarnos. Uno mismo tiene que recorrer ese camino sin más guía que la honestidad con Uno Mismo y el sentido común, como lo que es mejor para todos por igual.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado crear con la mente y no como la Vida, que utiliza la mente pero como una herramienta y no como un elemento director. Sabemos que la mente juzga, clasifica, ordena separando la realidad a través de los conceptos.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado no ver que la mente es irreal, que la mente actúa por conceptos (representación abstracta de una cosa real o irreal que se forma en la mente de una persona), creando representaciones que no han ayudado a mejorar la Vida en la Tierra. Nuestra mente es nuestro gran fracaso al ver el estado actual de las cosas que ha construido con la participación y aceptación de todos. Por ello la Vida no puede renacer de la mente, renacerá por lo físico, por la materia orgánica de todos los cuerpos humanos, animales, vegetales, minerales, que estén dispuestos a levantarse y tomar responsabilidad de su propia vida en lo físico. Responsabilidad  de uno mismo y de todo, de todos por igual, donde la vida tiene el mismo valor. De esa manera podremos considerar el mismo valor de nuestro cuerpo físico con el cuerpo físico de un niño hambriento en África, apoyando su vida con medios alimentarios, sanitarios, educativos. Y no dejando que la mente nos separe de esa realidad con justificaciones, económicas, espirituales, estratégicas, evolutivas, u otras..

Me comprometo a detener la mente con el respiro, a no repetir las palabras sin vivirlas, a ser uno e igual a la palabra. Me comprometo a re-definirme y a re-definir las palabras no desde la mente, no desde el significado social o cultural, sino como realidad en el mundo físico. Las palabras tienen un significado para definir la realidad, investigaré para ver cómo me defino a través de su uso.

Me comprometo a no cargar a la mente de energías que engrandece el ego con conocimiento e información que me separen de la realidad.


viernes, 27 de abril de 2012

Día 13. Sensaciones espirituales.


Hoy he visto el video de Bernard Poolman sobre 2012: La Nada -- El proceso de los 7 Años para Nacer Uno Mismo como La Vida http://www.youtube.com/watch?v=z5_TGrOP-ZU, no voy a comentar el contenido pues quizá este escrito puede ser una manera práctica de llevar a cabo la propuesta de Bernard de realizar un Proceso Físico Práctico, de tomar responsabilidad y dirección de la propia vida a través del Perdón a Uno Mismo y la Aplicación Correctiva.

Lo que quiero investigar es mi reacción física cuando lo estaba leyendo y escuchando, su tono, su fuerza, su modulación. A medida que lo veía notaba dentro de mí una alegría/entusiasmo al reconocer en esas palabras un mensaje afín. En esos momentos me vino a la memoria cuando en otras ocasiones me encontraba delante de gurús, maestros y líderes espirituales, observe que tuve una “sensación” similar, como si en mi imaginación el cuerpo se expandiera y percibiera una especie de electricidad. No cabe duda que había conectado con una “entidad” dentro de mí cargada de una fuerte energía que quería asomar la cabeza y “conectar” con las palabras de Bernard para atraerlas dentro de sí y situarlas dentro de un mundo que recorrí por tres decenios, y convertirlo en un elemento más del Sistema de Conciencia de la Mente de engaño e ilusión. Esa entidad está dentro del diseño de la “búsqueda espiritual” de la Luz Blanca, como aquel programa que mantiene al individuo separado de la realidad y sumergido en una idealización que solo existe en la mente.

Al darme cuenta de esa reacción me posicione en el respiro y fueron desapareciendo esas sensaciones. Continúe mirando el video sin ninguna sensación/emoción/percepción dentro de mí, solo las palabras como expresión del propio Bernard, palabras de sentido común, y la propuesta de recorrer un camino en Igualdad y  de responsabilidad de las creaciones de cada uno.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado tener sensaciones cuando una persona transmitía un mensaje, reaccionando de manera positiva como recuerdo de otros mensajes transmitidos por otros gurús, maestros y lideres que a lo largo del tiempo me dado cuenta que buscaban su propio interés. Y cuando los intereses se acabaron se acabó el mensaje, convirtiendo al grupo en una organización empresarial donde se negociaba con las palabras, las ilusiones creadas, las esperanzas prometidas, que nunca tuvieron ninguna incidencia en el cambio real y práctico ni de mi mismo ni de cuantos conocí.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado crear dentro de mi mismo un mundo de percepciones, de energías, de viajes astrales, de kundalini, de visión astral, de conocimiento astrológico, esotérico, teológico, teosófico, espiritual. Todo un coctel de experiencias en un camino de búsqueda de una ser superior y de un conocimiento de la existencia que única-mente viví en mi propio sistema de la mente, sin que dichas experiencias tuvieran ninguna incidencia en el mundo real que me rodea ni  en lo físico. Viviendo ese mundo dentro de mi cabeza, experimentando la realidad dentro de una burbuja separada de todo y de todos.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado autoengañarme de que en este mundo físico estamos de paso y que no hay que tomarlo en consideración sino que hay que trabajar por un más allá. Cuando el dolor, el abuso, la violación, se estaba produciendo en este mundo sin darme cuenta que esa realidad era el resultado de haber abusado de mi mismo y de otros, de haber violado a través de ver pornografía, de producir dolor a mi propio cuerpo y al de otros. Uno mismo es la propia creación y la creación del mundo en que vivimos.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado crear una entidad/personalidad/demonio dentro del diseño de la Luz Blanca que toma posesión de mi mente y adopta la apariencia de buscar la verdad, me doy cuenta que eso lo hace desde la mente sin proponer cambios en lo físico, sino dentro de la mente.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado buscar la verdad dentro del Sistema Unificado de Conciencia, donde todo actúa por polaridad.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado buscar a un ser superior. Efectivamente lo encontré dentro de mí, pero ahora me doy cuenta que solo era una ilusión/engaño/espejismo. Lo que llegue a manifestar y crear fue una entidad energética trabajada durante años creada por toda la información de la mente consciente, inconsciente y subconsciente. Y como una telaraña fue apoderándose de mi realidad física determinando lo que yo era. Esa entidad superior no era más que una proyección.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado relacionar la espiritualidad con amor, compresión, esperanza, destino, iluminación, ascensión, evolución, elevación, vibración, energía, palabras vacías de contenido como palabras del Sistema/Matrix.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado “sentirme escogido” por haber tenido experiencias espirituales, separándome de los demás al sentirme “especial” y diferente a los demás.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado crear diferencia entre las personas espirituales y materiales, cuando ambos se retroalimentan y fomentan la confrontación de cuya fricción se alimentan los sistemas.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado crear diferencia entre los que tienen más energía acumulada, como aquellos que tienen más poder y más influencia sobre los demás. Sin darme cuenta que esa diferencia ya es una exclusión de ellos mismos sobre sí mismos, viviendo en una real esquizofrenia.

Me comprometo a desmantelar, vaciar de energía y eliminar a esa entidad dentro de mí hasta que pueda ver por mí mismo, como lo que está aquí en lo físico. Me comprometo a no alimentar el abuso, la violación, y el dolor en mi mismo ni en el mundo que me rodea. Me comprometo a estar atento al respiro como la manera de permanecer aquí como uno e igual, sin más diferencia que la autoexpresión como Vida.

Me comprometo a investigar por mi mismo sobre la personalidad que me he creado con todas sus variaciones y desarrollo, hasta quedarme sin nada.





jueves, 26 de abril de 2012

Día 12. Enojo


Esta tarde he ido al gimnasio donde voy 3 veces por semana para realizar ejercicio cardiovascular, bicicleta estática y remo, entre otros ejercicios, debido a que tengo movilidad reducida causada por una amputación desde la cadera de la pierna derecha . Fuera de las instalaciones del gimnasio hay un parking de coches reservado para discapacitados y la mayoría de ellos estaba ocupados por personas que no tenían el distintivo que les permiten aparcar en esos lugares. Había un coche y su dueño en uno de esos espacios, y enseñándole mi distintivo de discapacitado le  invitaba a sacar su coche para poder aparcar el mio. Me dijo que estaba descargando un material y que pronto lo sacaría, yo insistí  en que ese no era lugar para descargar el material y que me permitiera aparcar. Entonces un acompañante se dirigio al parking de enfrente también reservado para discapacitados y lo sacó haciéndome un gesto con la cara y brazo de haberse molestado. En ese momento yo también me enojé y una vez aparcado el coche me dirrigi a la sala de entreno.

Cuando estaba sobre la bicicleta me daba cuenta de las reacciones fisiológicas del enojo, percibía una ligera presión en el pecho y una ligera tensión en la cabeza. Ha sido claro el origen de esa reacción en lo físico. De nuevo las emociones me habían “cogido” y se manifestó en lo físico, realice en esemomento una parte del autoperdon y ahora voy a escribirme para liberarme.

Enojo:
Sentimiento que una persona experimenta cuando se siente contrariada o perjudicada por otra o por una cosa, como ante una falta de respeto, una desobediencia o un error
Movimiento del ánimo que, como resultado de algo que nos contraría o perjudica, nos dispone contra una persona o cosa.
Molestia, pena, trabajo.
Proviene de enojar en la antigua lengua provenzal de Oc, que significaba ‘aburrir’ o ‘fastidiar’. La palabra provenzal se derivaba del latín vulgar inodiare, un verbo que tanto podía significar ‘inspirar odio’ como ‘inspirar asco’, y que se formó a partir de la locución latina in odio esse alicui ‘ser odiado por alguien’.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado enojarme porque otra persona se había enojado y eso me enojó porque pensé que no tenía motivos para enojarse, en cambio yo sí. Y sin embargo los dos estábamos enojados porque cada uno pensaba que el otro no tenía razón de enojarse.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado responder al enojo con el mismo enojo, como si su enojo me poseyera y estuviéramos controlados por el demonio del enojo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado dejarme llevar por la inercia de la mente y no pararme en el respiro, dentro de mi mismo autodirigiéndome como uno e igual y no reaccionado como un títere en manos de las emociones.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que las emociones son reacciones naturales del ser humano cuando lo que hacen es sacarlo de sí mismo, “sacarlo de sus casillas” y realizar actos que casi siempre a posterior se arrepiente, pero sin poner los medios para eliminar el origen de esa reacción y aplicar la corrección.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado percibirme contrariado por la situación, como si alguien estuviera contra mí.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que la contrariedad es algo que se hace para molestar a alguien, cuando es Uno quien se pone en contra de sí mismo, al no percibir que las reacciones provienen de dentro de su Yo, como creador de su propia realidad, y como respuesta a todos los aprendizajes/condicionamientos/educación que ha aceptado y permitido.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado crearme un yo que determina como reaccionar cuando uno se percibe en situación de contrariedad. 

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado posicionarme contra alguien a través del enojo y de otras emociones.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado que ese alguien lo percibiera como diferente a uno mismo en la manera de dirigirme y considerarlo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado no darme cuenta que esa situación es reflejo del enojo que hay dentro de mí mismo, y no ver que he sido yo mismo quien ha provocado esa situación al fomentar a lo largo de mi historia personal emociones que han causado molestias y daños a otras personas.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado mantener esa “energía” acumulada durante años y que aparece no solo como mi sombra en mi inconsciente, sino como la realidad que tengo que afrontar dia a dia.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado sacar esa energía a través de agresiones verbales, de enfados, irritaciones, enemistades, rencores, pesadumbre, sufrimiento, angustia, como manifestación de uno mismo, como expresión de lo que uno mismo se había creado en la mente consciente, inconsciente y subconsciente. 

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado desarrollar esa subpersonalidad del enojo como una entidad dentro de mí que tenía vida propia y que temporalmente la alimentaba con más energía a través de las reacciones emocionales.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que uno mismo estaba liberado de esas emociones al realizar “experiencias espirituales” con percepciones y visiones de iluminación, cuando en realidad estaba creando otro monstruo/subpersonalidad/entidad/demonio que alimentaba con las practicas, sin poder modificar ninguna de las otras subpersonalidades, simplemente las enmascaraba con una doctrina, con una pose y un lenguaje deshonesto.

Me comprometo a parar mi mente “aquí” con el respiro y detener dentro de mi mismo todo pensamiento, sentimiento y emoción. A autodirigirme y utilizar la mente como una herramienta al servicio de la unidad e igualdad, como es la vida, como todo, como uno.

Me comprometo a no fomentar ninguna entidad/personalidad que pueda haber dentro de mí. A estar atento a no crear más guerras ni dentro ni fuera de mí. A no participar de la desigualdad y la confrontación entre seres humanos.

Me comprometo a investigar por mi mismo toda la personalidad que he creado, todo el yo, y desmantelar cada una de las capas y fundamentos que la mantienen para re-crear de nuevo un individuo que nazca de lo físico, como aquello que nos hace iguales ante la vida.




miércoles, 25 de abril de 2012

Día 11 Relaciones humanas y dinero (2)


Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado hacer de las relaciones un espacio de seguridad donde obtener los medios económicos para mantener un estatus social.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que la seguridad la da la el estatus o el dinero.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que la seguridad proviene de alguien o algo fuera de uno mismo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que la seguridad tiene que ver con la vida (seguridad: Ausencia de peligro o daño. Confianza en una cosa).

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que la vida es insegura, y por ello tenemos que “asegurarnos”. Y así hacemos seguros de vida, seguros de vivienda, seguros de coche, seguros de hipoteca. De manera que compramos el miedo a perder. Y con esa compra pagamos, pero mantenemos el miedo, pues ella misma nos recuerda lo que hemos comprado. La desconfianza en la propia vida es la que realmente compramos al percibirnos inseguros dentro de la artificialidad del mundo que hemos  creado.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que con seguridad, en la vida, me sentiré mejor.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que “sentirme seguro” es algo que proporciona el dinero, cuando la seguridad corresponde a la integración de las múltiples personalidades creadas a lo largo de mi vida, eliminando todos los programas/condicionamientos/capas. Y solo cuando integro (Dar integridad [a una cosa]; componer [un todo] sus partes integrantes) la vida soy capaz de vivir sin necesidad de seguridad ni condiciones, pues la integración me asegura que uno mismo es capaz de autodirigirse. Cuando uno se percibe así mismo como un todo integrado todo forma parte de la totalidad de la propia vida, de la propia existencia.  

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado “sentirme” alegre o triste, con amor o con odio, por culpa del dinero cambiando el “estado emocional” según la cantidad que disponía.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado culpar/quejarme de ese estado a quienes me pagaban el sueldo.

Me comprometo a estar presente en esta vida sin clasificar/definir/juzgar a las personas por su estatus económico y social, dándome cuenta que ellos son el reflejo de lo que hemos creado dentro nuestro, marginando aspectos de nuestra propia vida y manteniendo la desigualdad con pensamientos y actos.

Me comprometo a no percibirme inseguro o con miedo cuando una persona marginada se acerque, cuando una persona me pida ayuda, o cuando una persona solicite dinero. No es solamente un acto de darles lo que les corresponde y tampoco es un acto de limosna sino de justicia, ante la injusticia que cometemos cada uno al mantener un sistema económico que crea clases/castas/separación entre seres iguales. El control que realizan los sistemas de la mente, los pensamientos, sentimientos y emociones, y el sistema económico son los que mantienen esa situación. Aunque lo que en realidad todos necesitamos es ser tratados con igualdad, sin necesidad de dar limosna, sino dar a todos el mismo apoyo economico, tal y como propone el Sistema Igualitario Monetario.

Me comprometo a no buscar relaciones humanas para apoyarme, uno mismo atenderá las propias necesidades y me apoyo incondicionalmente.




martes, 24 de abril de 2012

Día 10 Relaciones humanas y dinero


Nadie puede cuestionar con honestidad que la mayoría de relaciones humanas tiene como vinculo el dinero. Veremos cómo.  Si nos fijamos en el tipo de personas con los que tenemos amistad son individuos que  pertenecen a nuestro mismo estatus social, y nos casamos o vinculamos con una pareja que corresponda a nuestro mismo nivel económico. Todo ello indica que la situación económica de la familia de origen determinará el tipo de relaciones que tendremos. Claro está que hay excepciones de personas que han logrado “éxito” profesional y han podido moverse dentro de un estatus económico superior, pero siempre será visto como una “especie extraña” que no “no viene de alta cuna”, expresando que “a pesar de que esté con nosotros, no es de los nuestros”. Y solo el interés económico de unos y otros será lo que los mantenga unidos.

Así el dinero moldea nuestras relaciones y condiciona nuestro futuro. Podemos ver como las personas con un nivel económico alto van a escuelas/universidades de la misma “altura”, mientras otros hemos ido donde hemos podido. Y dentro de esas escuelas de elite económica se fomentan castas/linajes a veces sociedades secretas que debido a su capacidad de influencia y de poder determinan muchas de las condiciones de vida del resto de ciudadanos.

Por eso es inadmisible que continuemos apoyando el sistema de relaciones humanas actual determinado por el dinero.La única propuesta útil consiste en cambiar el sistema económico, como raíz del problema, que hasta ahora todos hemos mantenido con nuestro permiso y aceptación, lo cual significa que entre todos podemos hacer algo util. Si uno mismo y todos por igual desactivamos el condicionamiento mental de que “no es posible el cambio real, igualitario y duradero,  como lo que es mejor para todos”, podremos traer las condiciones para que ello sea posible. De lo contrario seguiremos afrontando las consecuencias del sistema exclusivo y excluyente del sistema capitalista, no solo en las relaciones sino en la Vida determinada por el dinero. Para ello cada uno debe tomar la responsabilidad de ver qué pensamientos y acciones contiene dentro sí mismo que hacen posible que el mundo sea un lugar de abuso e injusticia humana, para de este modo autoliberarse con eficacia del sistema actual que aqueja a la sociedad y al mundo en general.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado relacionarme con personas del  mi mismo nivel económico, excluyendo a otros de nivel inferior y “sintiéndome” excluido por otros de nivel superior.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado que le nivel inferior y superior existe entre las personas, cuando es algo artificial creado por un modelo de sociedad donde las relaciones humanas son valoradas por el dinero.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado “sentirme” inferior a otra persona por darle un valor y un poder superior, disminuyendo lo que uno es y aumentando lo que no es el otro. Cuando unos y otros somos iguales, como la vida, que no hace distinciones, son los sistemas de la mente los que clasifican y determinan quien está abajo y quien arriba, algo falso y artificial.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado excluir a otras personas porque eran más pobres, con menos recursos económicos que yo, considerando a ese yo como una personalidad egoísta que se separaba de su propia imagen y de lo que todos hemos construido a lo largo de la historia de la humanidad: la pobreza. De ahí que la pobreza es una responsabilidad de todos por igual y la de algunos como ejecutores de ese pensamiento y esa acción de excluir a quien menos tiene, de fomentar la exclusión, de generar mayor pobreza cuando algunos tienen mayor riqueza. Manteniéndonos todos dentro de la balanza, de la polaridad que consiste en que: “cuantos unos más otros menos", lógica matemática, que se cumple en el sistema/matrix/mundo/engaño.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado buscar relaciones de pareja que me ayudaran económicamente a mantener un estatus social, excluyendo a otras por tener un futuro profesional incierto.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado condicionar mis relaciones de pareja según el estatus social, buscando mayor seguridad económica en personas que la tenían.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que las relaciones se deben formar con personas del mismo estatus social, comprobando que el amor es una excusa y que también el amor depende del dinero. Lo podemos ver en las “modelos” que modelan su vida con personas económicamente pudientes. Como modelo/programa  que transmiten al inconsciente colectivo  que consiste en que la mujer tiene que seducir/engañar a un hombre poderoso económicamente y luego decir que “está loca de amor”. La vida se vuelve de color de rosa convirtiendo las relaciones en caricaturas, donde desde pequeños uno tiene la fantasía de encontrar el príncipe o princesa azul que la situara en una vida de “ensueño”/fantasía/imaginación. 

La vida es al dinero como la sangre al cuerpo, todo lo inunda, todo lo condiciona, todo se nutre  de ella y cuando falta la corriente del dinero, la vida se encalla, el organismo se deprime, se enferma. Así el dios/energía dinero es quien controla el propio organismo físico a través del Sistema de Conciencia que ha determinado  a través de sus programas/diseños el valor del mismo, manteniéndonos en la encrucijada de: “la vida solo es posible conmigo, sin mí la muerte”. Es decir el dinero decide las posibilidades de desarrollo en la vida propia y en la de todos por igual.

Recupero de la memoria una frase de mis padres que me indicaron de pequeño: “a esos niños no te acerques”. Eran unos niños de aspecto sucio y violento, hijos de marginados por la sociedad. Ahí comencé a relacionar la marginalidad con la violencia, creando en mi mente un programa nuevo: marginalidad=violencia, robo, inmundicia, y lo integré en mi personalidad formando diferentes capas que hacían conexiones con mensajes similares.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado copiar en mi mente ese programa sobre la marginalidad, un programa compartido con la sociedad, que permite con nuestros pensamientos y acciones fomentar la marginalidad, la violencia y el robo.

Continuará.






lunes, 23 de abril de 2012

Día 9. Trabajo y Dinero


Hemos vinculado el trabajo con el dinero, con la manera de obtener ingresos, como la forma de tener independencia económica, también  para obtener la “realización personal” y como servicio a la sociedad. Pero en esta situación de crisis nos damos cuenta que en la realidad el trabajo se convierte en un factor para conseguir la supervivencia dentro del sistema capitalista. El resto de vinculaciones van cayendo por si solas porque no eran reales, no eran honestas. Y la prueba la tenemos en la gran desmotivación/desilusión/decepción que muchos profesionales manifiestan al ver como su sueldo se ha reducido y ver que las condiciones de trabajo empeoran. Muchos han “creído” en la profesión como una vocación: (Del lat. vocatĭo, -ōnis, acción de llamar: Inspiración con que Dios llama a algún estado, especialmente al de religión. Inclinación a cualquier estado, profesión o carrera. Convocación, llamamiento.), y ahora van dejando de ser creyentes en la vocación para convertirse en creyentes del dinero, cambiando de “religión” como manera de obtener mayores beneficios del dios dinero. Es decir realizan cualquier tipo de trabajo disponible para poder obtener los bienes necesarios para sobrevivir, no solo porque no hay trabajo para lo que ellos se prepararon en un tiempo, sino porque impera la ley de la supervivencia, de manera que como vemos el dinero se convierte en el dios que mantiene o quita la vida.

En un Sistema Igualitario Monetario eso no sucederá porque el trabajo no será como la manera de ganar dinero, sino como la manera de servir a la sociedad por un tiempo, se ha calculado que ese tiempo pueden durar de 2 o 3 años, pues  cada uno obtendrá todos los servicios necesarios para apoyar su vida: comida, techo, educación, salud, ocio, etc. Tampoco serán necesario muchos de los trabajos que se realizan actualmente como: banqueros, militares, vendedores, publicistas, y todo tipo de servicios que promuevan el consumo para generar más dinero. Por lo que el sistema no necesitará consumir para mantener el sistema económico, como sucede con el sistema capitalista, sino que todo individuo dispondrá de una cantidad de dinero, desde el nacimiento hasta la muerte, para cubrir sus necesidades.  

Para investigar sobre el Sistema Igualitario Monetario:

 
Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que el sistema capitalista es el mejor sistema económico para que uno pueda obtener más dinero y mejores condiciones de vida. Cuando vemos que el éxito y las mejores condiciones de vida siempre es de unos pocos y el resto siempre vivimos o en situaciones de deuda o en situaciones de precariedad, y todos esclavos del dinero.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que el dinero es el que puede ofrecer mejor situación en la vida para obtener “felicidad”.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado relacionar la felicidad con el dinero.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que la felicidad existe para uno solo, cuando lo que es mejor para todos es la manera de traer el “Cielo a la Tierra”.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que el sistema capitalista es el único que podemos tener en este mundo porque es el que controla los gobiernos y países.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado estar fuera de control de mi mismo otorgando el poder a otros representantes públicos.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado pensar que los demás son responsables de lo que me sucede con el dinero por sus decisiones económicas y políticas. Cuando cada uno y todos hemos creado con nuestra avaricia y egoísmo las condiciones para que se produzca esta situación de crisis.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado participar y creer en la lucha del más fuerte, aceptando el programa: “el que más tiene, es el que más vale”, sin darme cuenta que entraba en una competición, en una confrontación y en una separación de quienes son uno e iguales a mí mismo. Con este programa/condicionamiento me estaba convirtiendo en un individuo sin control de mi mismo, al permitir que me dirigiera respondiendo automáticamente cuando competía, cuando me aprovechaba de las situaciones ventajosas, cuando envidiaba/admiraba a los que más tenian, a los que más sabian, a los más astutos. No aplicando el sentido común y dejando de ser una parte de la solución del problema, convirtiéndome en parte del problema.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado entregar mi poder a los representantes públicos, banqueros y empresarios que controlan el consumo, consumiendo marcas como símbolo del estatus social, así mi vida era controlada y definida por los publicistas, siguiendo las modas de consumo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que con un trabajo de prestigio uno puede realizarse, cuando lo que realiza a uno no es el trabajo en sí sino la manera de relacionarnos con todos, con todo, como uno e igual. Así cualquier servicio a la sociedad puede ser una fuente de realización.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que tener un trabajo de prestigio te da mayor credibilidad como individuo, cuando la credibilidad la da la honestidad con uno mismo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado estudiar y prepararme buscando un trabajo de prestigio, “sintiendo” gran frustración al no poder conseguirlo.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado decepcionarme a mí mismo por no conseguir los objetivos que me marcaba según lo que indicaba/interpretaba uno mismo dentro de la competencia profesional.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado tener reacciones emocionales de tristeza/decepción por no conseguir un trabajo de prestigio.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado tener reacciones emocionales y no ver que el sentimiento de incompetencia profesional me estaba llevando fuera de mi mismo, de lo que uno es como unidad y totalidad de lo creado.

Me perdono a mi mismo no haber permitido y aceptado considerar que era uno mismo quien se había creado esas expectativas dentro del Sistema Conciencia, y la decepción es la decepción de uno mismo al no saber autodirigirme y tomar las decisiones con sentido común, como lo que es mejor para todos.

Me perdono a mi mismo por haber permitido y aceptado creer que la reacción emocional por no conseguir los objetivos preprogramados dentro del Sistema de Conciencia de la Mente es una reacción “normal”, que nos hace “sentir” humanos al ser capaces de expresar sentimientos. Cuando los sentimientos (sin-ti-miento) no son más que otra manera de mantenernos esclavos a los programas que uno ha copiado cuya función es la de engañarnos a nosotros mismos, ment-ir-nos, y no buscar una solución con sentido común.

Me comprometo a desvincular el trabajo de cualquier definición que no sea la de buscar lo que es mejor para todos, realizando mi labor con la mayor atención, apoyándome en el respiro, autodirigiéndome como uno e igual “aquí” en cada momento. Considerando la sistuación actual del trabajo dentro del sistema.

Me comprometo a no otorgar el poder que me corresponde como individuo ni a disminuir el que le que corresponde a cada uno. Cada uno es responsable y creador de la propia vida y cada uno afronta las consecuencias de lo que ha creado.

Me comprometo a seguir desvelando capa a capa en todas las dimensiones lo que me he creado como individuo para poder nacer de nuevo desde lo físico, desde la realidad que me rodea. Me comprometo a no avergonzarme de mi mismo por las experiencias vividas como individuo dentro de los Sistemas de Conciencia de la mente, sino a honrar la propia vida mostrándome a mí mismo lo que un individuo puede crear en este mundo y lo que un individuo es capaz de liberarse.