martes, 24 de diciembre de 2013

Día 411 La triada Dinero-Gobierno-Ciudadano




En la actualidad vemos que hay una gran cantidad de artículos sobre economía en todos los formatos, y numerosas tertulias en radio y TV donde se debate sobre las decisiones económicas que toma el gobierno y sus consecuencias para los ciudadanos. Parece que  no solo es debido a que existe una preocupación por las consecuencias de la crisis económica,  sino que día a día vamos descubriendo que el ciudadano adquiere una mayor responsabilidad por cuanto ocurre, y eso lo realiza a través de la información, propuestas y deseo de participación directa en las decisiones que nos afectan a todos.

Estamos viendo que las decisiones que los gobiernos en España de los últimos años no están llevando a una mejor calidad de vida de los ciudadanos, bien al contrario, se están restringiendo libertades individuales: derechos de expresión y manifestación, derechos sobre el propio cuerpo, como el aborto; y grandes recortes económicos en los derechos sociales, como el derecho a una vida digna: alimentación vivienda, educación y sanidad,  donde los  gobiernos son responsables de procurar los medios. En cambio estamos viendo como esa labor la están realizando  organizaciones de caridad y “bancos de alimentos”, donde los monopolios del sector alimenticio se deshacen de alimentos que no salen al mercado para no bajar los precios, y además obtienen beneficios fiscales.

En esta coyuntura donde la escasez del dinero está creando tantas consecuencias en la vida de millones de personas en España y Europa, aproximadamente un 20% de la población está dentro del umbral de la pobreza, unos 100 millones en la UE, me pregunto ¿cómo es que las fuerzas que operan: gobiernos, mercados y bancos no han gestionado una solución definitiva? Y la respuesta la encuentro en las palabras de Henry Ford: “Está claro que la gente no entiende el sistema monetario y bancario, porque si lo entendiese, creo que habría una revolución mañana por la mañana”. Es decir el sistema bancario actual  existe como dominación y control.

Si así de claro lo dicen quienes tuvieron el poder, solo hay dos alternativas seguir como hasta ahora dejándonos llevar por la inercia y victimizarnos. O reconocer la propia importancia y poder, empoderarnos, para realizar un cambio permanente. Donde la vida sea el único valor y el dinero el medio de intercambio de bienes y servicios, y no como deuda como hasta ahora.



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domingo, 15 de diciembre de 2013

Día 410 Libertad y Autonomía con un Ingreso de Vida Garantizado


En la publicación del Día  407 Ingreso de Vida,Derechos sociales, estuve repasando las leyes internacionales, nacionales y locales que avalan el derecho a que todo ciudadano tenga una vida digna:  alimentación, vivienda, educación y asistencia sanitaria. Esas leyes son una declaración de intenciones  que no garantizan que los gobiernos cumplan  aquello que aprobaron  Por lo que es necesario avanzar en esa declaración para que se pongan los medios económicos que garanticen su cumplimiento.

La subsistencia en este mundo depende de dinero, como todos sabemos. El dinero es el medio a través del cual obtenemos bienes y servicios, y la economía es la ciencia que estudia cómo la gente y las sociedades toman las decisiones que les permite obtener el máximo beneficio a partir de unos recursos limitados. . Con estas premisas básicas: tomar decisiones y obtener los recursos de la “escasez”, tenemos que encontrar un mecanismo por el que ofrezcamos soluciones prácticas a las necesidades de millones de personas en situación de pobreza y exclusión social.

No soy un experto en economía, más bien un neófito, que está investigando sobre el funcionamiento de la economía y la situación de la pobreza en el mundo, y como a través de un Ingreso de Vida Garantizado o a través de una Renta Básica podemos solucionarlo. Y me doy cuenta que hasta ahora contra la pobreza se ha actuado de manera paliativa, sin poner los recursos necesarios para una solución permanente por falta de voluntad política. Sino que se ha tratado como mal necesario del sistema, que utilizan las grandes empresas para pagar menos impuestos,  y como un efecto colateral del capitalismo, en el que hay un porcentaje residual de marginados para que el privilegio de unos cuantos quede protegido.  

Entonces para que todo individuo pueda vivir una vida digna se le tiene que dar los medios para que este pueda ejercer la libertad de decidir sobre su propio destino y la autonomía para subsistir, mientras, no se puede decir que es un ser humano en su totalidad.  Me doy cuenta que la solución no vendrá por voluntad política de los gobernantes, sino por información,  conocimiento y decisión de la mayoría social. De la toma de conciencia de la realidad que estamos permitiendo y aceptando. Y que solo la voluntad democrática podrá cambiarlo. Por eso soy un  voto para que se pueda llevar a cabo ese cambio.

Entonces el primer cambio que podemos considerar es la relación que cada uno y la sociedad hemos establecido con el dinero. Ya que en esa relación se puede encontrar en lo que nos hemos convertido en este mundo y en lo que hemos convertido el mundo, un lugar de privilegiados ricos, una mayoría que vive preocupada por mantener su status, y una gran parte que subsiste por debajo del umbral de pobreza. Donde incluso en los países ricos con un PIB elevado, como España,  hay índices de pobreza que oscila en el 20% de la población. 1 de cada 5 ciudadanos tiene problemas para cubrir sus necesidades básicas, alrededor de 10 millones. 

La propuesta es pasar de un modelo basado en el egoísmo e interés personal a un modelo de solidaridad basada en el respeto a la naturaleza y en el derecho a que los iguales puedan acceder a los mínimos  recursos para vivir una vida digna.  Donde la Tierra sea respetada como nuestra casa y la humanidad como nuestra familia. Para ello es necesario soluciones prácticas que resuelvan de manera permanente el problema. Y esas soluciones están en la redistribución de la riqueza, del capital del país.

El segundo cambio es  considerar cual  es el problema del sistema económico que impide que a los ciudadanos no se les pueda garantizar unos ingresos para su desarrollo. En primer lugar el empleo es el medio por el que el individuo consiga ingresos pero debido al auge tecnológico se están eliminando numerosos puestos de trabajos, como ocurrió en la revolución industrial.  Tanto en la administración pública como en la empresa privada se están amortizando plazas y destruyendo empleo que nunca más se recuperarán. Por otra parte como consecuencia de la crisis económica que se ha creado cada vez hay menos ayudas sociales, debido a las políticas de los gobiernos,  al utilizar  los recursos para pagar la deuda o “dar” dinero para el rescate de los bancos.

Se necesitan nuevos planteamientos y los que están mayoritariamente en debate son por una parte la revisión de la política tributaria redistribuyendo los recursos de los impuestos, y por otra la nacionalización de empresas que son de bien común. Justo el camino inverso, que se está haciendo ahora en España, donde la mayoría de empresas públicas han desaparecido, y la mayoría de servicios de la Administración se está externalizando, vendiendo el servicio y la gestión a empresas privadas. Este último camino es el que tomó Alaska con la nacionalización del petróleo para pagar la Renta Básica de sus ciudadanos, por lo que tenemos un ejemplo que veremos si es extrapolable a todos los países.

Así es como el ciudadano se convierte en accionista y por lo tanto se beneficia de la participación accionaria, el Ingreso Básico Garantizado es la manera en la cual la ganancia de los negocios es utilizada para ayudar a todos.  Cada uno deberá estar consciente de comprar productos de las mismas compañías que estarán produciendo el ingreso que se convertirá en el Ingreso Básico Garantizado. De esta manera el Ingreso de Vida Garantizado se hace posible, es una forma de socialismo y esto trae al principio del capitalismo a un lugar donde todos los ciudadanos del país se vuelven parte del capital básico, el cual es el recurso básico que es entonces utilizado para el beneficio de todos los ciudadanos dentro del país.

 


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domingo, 8 de diciembre de 2013

Día 409 Disfrutando de Candy Crush

Día 409 Disfrutando de Candy Crush

Continuación del anterior blog: Día 408 Candy Crush y la adicción a la energía 

Aplicación correctiva y compromisos a seguir en lo físico.

En y cuando me vea a mí mismo percibir un movimiento energético en mi abdomen cuando juegue a Candy Crush, me detengo y respiro. Me doy cuenta que cuando practico este juego mi cuerpo se contrae, los hombros se encojen y en el abdomen aparece un “cosquilleo nervioso”. Y todo ese movimiento es producido por las expectativas para pasar de nivel y acabar la partida con la mayor puntuación. En si no es un “torbellino” intenso de energía pero lo suficientemente perceptible para darme cuenta que mi cuerpo físico está “sufriendo” una influencia de mi mente produciendo una leve ansiedad. También observo que esa tensión hace que no esté atento a mi cuerpo, a mi respiro, a mi realidad física, sino que “arrebatado” por ese deseo de conseguir pasar el nivel, me hace desaprovechar el momento y permanecer integrado en lo físico y en la mente, como a la totalidad de mi ser. Así cuando vuelva a jugar me tomare un respiro, iniciaré el juego y veré simplemente cuales son los movimientos más certeros para conseguir mi objetivo. Entonces podré disfrutar de mi propia corporalidad, de la presencia de mí mismo en lo físico, de todo mi organismo como una totalidad.

En y cuando me vea a mí mismo iniciar el juego de Candy Crush para evadirme de la realidad y buscar una “excitación nerviosa” producida por el deseo de “ser eficaz” y obtener la máxima puntuación en cada jugada, me detengo y respiro. Me doy cuenta como he internalizado una personalidad competitiva, donde el reto está en forma de jugar. Y de esa forma esa personalidad/personaje/mascara  toma el control del juego, llevándome a una experiencia mental donde la imagen de mí mismo aparezca resolutiva y eficaz. No dándome cuenta que tras esa imagen que quiero darme a mí mismo, ha sido todo lo contrario de la imagen que experimenté de mí mismo en mi infancia, donde fue nefasta en los resultados escolares. De manera que lo que busco mediante este juego es validarme a mí mismo, lo que indica que aspectos de mi infancia todavía no han sido caminados en su totalidad. De ahí que lo que aparece como “nerviosismo”, “excitación en el abdomen”, “tensión en el hombro”, no son más que la acumulación de pensamientos negativos sobre mí mismo, y que ahora aparecen mediante síntomas energéticos. Así cuando vuelva a jugar tomaré un respiro para chequear mi cuerpo y ver si hay alguna interferencia energética, como pensamientos, sentimientos, conversaciones internas, en referencia a la imagen de mí mismo. Entonces detendré esas ideas y podré disfrutar de toda la expresión de mí mismo en el juego sin estar condicionado por pensamientos que determinen quien soy yo cuando juego. Es decir jugaré como un niño, observando los colores, intentado juntar los caramelos para hacerlos desaparecer y disfrutar de cada movimiento, como de cada respiro.

En y cuando me vea a mí mismo manipularme mediante el juego para conseguir una imagen positiva de mí mismo, como compensación a la experiencia negativa que experimenté sobre la imagen de mí mismo en mi infancia respecto a resultados escolares, me detengo y respiro. Me doy cuenta que manipularme es cambiar la realidad por una idea/imagen que sea aceptada por mí, y no me generarme conflicto. Aquella imagen que rechacé de mí mismo en cuanto a mi fracaso escolar, por una imagen resolutiva y eficaz, y sin embargo mi propio cuerpo me delata/muestra esta manipulación, al surgir tensión en los hombros, movimientos en el abdomen y excitación nerviosa. Y en ello no darme cuenta que tanto en el abdomen como en los hombros hay un cumulo de energía que denotan el “peso” de esas experiencia y la excitación en el abdomen la actualización de esa energía que vuelve a presentarse en la mente como excitación y en la mente como ansiedad.

Me comprometo a caminar cuantas interferencias y molestias físicas pueda detectar en mi cuerpo como síntomas de un conflicto no resuelto en mi mente.






miércoles, 4 de diciembre de 2013

Día 408 Candy Crush y la adicción a la energía.


Jugando a Candy Crush en el nivel 140 me di cuenta que no estaba disfrutando del juego, sino que sentía un movimiento en mi abdomen, como “nervios en el estómago”, dentro de un estado mental de una ligera pero perceptible ansiedad. Pensé: guau!!, ¿qué me está pasando con este juego?. Entonces me vi jugando, y cómo al iniciar la partida me percibía inquieto, y esa inquietud hacía que tuviera una ligera tensión también en los hombros.

Al ver la primera pantalla del nivel, con la disposición de los colores de los caramelos preveía que tipo de partida iba a resultar. Estaba condicionando el resultado de la partida, pero aún más, estaba definiéndome  a mí mismo en relación al juego como bueno o malo, y por ende  creando diferentes expectativas. Empezaba la partida, clicaba sobre un color para alinear una fila de 3 y hacerlos desaparecer, y notaba una ligera satisfacción, junto con una vibración en el abdomen, como un movimiento energético dentro de mí.

Eliminar caramelos y pasar de nivel con Candy Crush era un elemento de tensión para mis músculos, notaba que al terminar la partida aparecía una respiración profunda. Además cuando jugaba notaba el deseo de reproducir la experiencia energética de excitación/tensión muscular, leve pero suficiente para darme cuenta.

Me he dado  cuenta que el “juego” se convirtió en una experiencia energética, que me generaba una leve frustración y ansiedad cuando no pasaba de nivel, y poca o nula satisfacción cuando lo pasaba. Ya que con la excusa de jugar y subir de nivel, buscaba  aislarme/alejarme de mis actividades. De esta manera me adentraba en un mundo particular de espiral energética que  me producía un desgaste físico.

Me doy cuenta que el objetivo  del juego se convirtió en verme “excitado”/”con-movido” por esa energía.  No es que jugar a este tipo de juego sea  conflictivo en sí mismo, aunque todas las personas que conozco que juegan me indican que les “enganchan” y otros directamente me dicen que les resulta altamente adictivo, sin saber cómo ni porqué,  pero sí me doy cuenta que el conflicto en mí se produce en la manera en que me he relacionado con este juego, en mis propias expectativas con el juego y en el estado mental de excitación energética que me producía.

Me doy cuenta que esta experiencia a través de este juego es la manera en que la mente se alimenta en todo cuanto existe en este mundo cuando actúa en separación con lo físico, es decir como la experiencia energético-mental por una parte y la realidad física por otra. Y en su máxima disociación con la realidad lo podemos ver en aquellos que buscan un estado de conciencia alterado/espiritualidad/experiencia energética, cuyo resultado es crearse un mundo ilusorio y de esta forma seguir alimentando la matrix.

Lo que voy a investigar es como a través de este juego ha surgido un aspecto que no había tratado hasta ahora, el aspecto adictivo de la mente como experiencia energética. Y sin embargo es lo que subyace en la mayoría de mis relaciones con los objetos y las personas, confundiendo estar vivo con cualquier tipo de excitación mental.


Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que cuando juego a Candy Crush es una manera de buscar una experiencia energética en mi mente, y por ende permanecer “enganchado” al estado de excitación, para de esta manera separarme de la realidad y no afrontar lo que está aquí como lo que hay en lo físico, evadiéndome de la realidad.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado darle un valor positivo a la ex - citación, fuera de lugar,  para “citarme” con la energía que me hace salir de mi mismo y llevarme a un mundo subjetivo de la mente, en separación de lo físico.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que el juego dejó de convertirse en un disfrute en mi tiempo libre, para cambiarlo por una experiencia energética donde manipulo mí conciencia, para salir de la percepción de mi cuerpo y lo físico, y adentrarme en un estado alterado. Sin ver que en mi cuerpo estaba creando un estrés/tensión/desgaste.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y  aceptado no darme cuenta que esa desconexión me produjo  entrar en el mundo de mi mente, donde me retroalimentaba a través de estímulos visuales, utilizando el color y la eliminación de “caramelos” como el objeto de adicción. Entonces el objetivo ya no consistía en eliminar caramelos sino en verme excitado y/o ansioso para pasar de nivel.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no ver, darme cuenta, ni entender, que mediante el juego estaba creando un estado de ansiedad, donde lo importante no era conseguir pasar el nivel, sino satisfacer mi deseo y reducir la ansiedad al verme jugando.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que la manera en que juego a Candy Crush es la manera en que me relaciono con mi mente, en la que permito que la adicción y el deseo de una experiencia energética tome el control de mis impulsos y voluntad, y no como el disfrute de encontrar la estrategia para pasar el nivel.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que me he relacionado con mi mente como la experiencia de cumplir sus deseos, es decir existiendo en y dentro de las expectativas, convirtiéndome en un autómata, y no en un ser vivo que puede dirigirse a sí mismo como la mente y lo físico integrado.

Me perdono a mí mismo el haberme permitido y aceptado no darme cuenta que existe una personalidad adictiva que aparece delante de mí en esta ocasión como el juego de Candy Crush, pero que muchas de las actividades que realizo en el día a día no son más que pautas aprendidas y repetidas hasta la saciedad.


Continuaré con la aplicación correctiva y compromisos a seguir en lo físico.